Horarios de las Misas - mision1

Vaya al Contenido

Horarios de las Misas

ACTIVIDADES


ORDEN DE LAS MISAS Españolas en la Diócesis de St. Gallen


I
Sábado

I
Domingo

II
Domingo

III
Domingo

IV
Domingo

V
Domingo

Degersheim

08:45

Flawil Heerbrugg

10:15


09:30

09:30


09:30

St. Gallen


11:30

11:30

11:30

11:30

Rapperswil

17:00

Appenzell

Wil

18:00


18:00

                  
                    
Horario de las Misas


no se olviden del Sacramento de la Penitencia (confesión)

antes y después de las celebraciones en sus Pueblos,
en St. Gallen, llamen al 071 222 03 38 / 071 722 79 09



               2 0 1 9

24 de Febrero - 7º Domingo Ordinario (Lecturas)
09:30 Heerbrugg (bautismo)
11:30 St. Gallen +os Miguel, Francisco, Albert y Mary y almas del purgatorio
                       +os Rafael Ramon Ojeda (1A), Sandra Josefina Ojeda Rivas,
                              Jose Gregorio Ojeda Ibarra
18:00 Wil

2 de Marzo – (sábado)
11:00 Quarten confesiones
14:00 Quarten Misa
17:00 Rapperswil +º José Antonio (+07.02.2019)

3 de Marzo - 8º Domingo Ordinario
08:45 Degersheim
10:15 Flawil

6 de Marzo - Miércoles de Ceniza - Cuaresma

10 de Marzo - 1º de Cuaresma
09:30 Heerbrugg
11:30 St. Gallen
18:00 Appenzell

15 de Marzo3er viernes
18:00 Pfarreihaus SG, Hora de Oración

17 de Marzo - 2º de Cuaresma
09:30 Flawil
11:30 St. Gallen

24 de Marzo - 3º de Cuaresma
09:30 Heerbrugg
11:30 St. Gallen
18:00 Wil

31 de Marzo - 4º de Cuaresma
11:30 St. Gallen por los enfermos


































           7º del Tiempo Ordinario


Lecturas del Domingo 7º del Tiempo Ordinario - Ciclo C
Domingo, 24 de febrero de 2019


Primera lectura
Lectura del primer libro de Samuel (26,2.7-9.12-13.22-23)

En aquellos días, Saúl emprendió la bajada hacia el páramo de Zif, con tres mil soldados israelitas, para dar una batida en busca de David. David y Abisay fueron de noche al campamento; Saúl estaba echado, durmiendo en medio del cercado de carros, la lanza hincada en tierra a la cabecera. Abner y la tropa estaban echados alrededor.
Entonces Abisay dijo a David: «Dios te pone el enemigo en la mano. Voy a clavarlo en tierra de una lanzada; no hará falta repetir el golpe.»
Pero David replicó: «¡No lo mates!, que no se puede atentar impunemente contra el ungido del Señor.»
David tomó la lanza y el jarro de agua de la cabecera de Saúl, y se marcharon. Nadie los vio, ni se enteró, ni se despertó: estaban todos dormidos, porque el Señor les había enviado un sueño profundo.
David cruzó a la otra parte, se plantó en la cima del monte, lejos, dejando mucho espacio en medio, y gritó: «Aquí está la lanza del rey. Que venga uno de los mozos a recogerla. El Señor pagará a cada uno su justicia y su lealtad. Porque él te puso hoy en mis manos, pero yo no quise atentar contra el ungido del Señor.» Palabra de Dios

Salmo  Sal 102

R/. El Señor es compasivo y misericordioso

Bendice, alma mía, al Señor,  y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,  y no olvides sus beneficios. R/.

Él perdona todas tus culpas  y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa  y te colma de gracia y de ternura. R/.

El Señor es compasivo y misericordioso,  lento a la ira y rico en clemencia;
no nos trata como merecen nuestros pecados  ni nos paga según nuestras culpas. R/.

Como dista el oriente del ocaso,  así aleja de nosotros nuestros delitos;
como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por sus fieles. R/.

Segunda lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (15,45-49)

El primer hombre, Adán, fue un ser animado. El último Adán, un espíritu que da vida. No es primero lo espiritual, sino lo animal. Lo espiritual viene después. El primer hombre, hecho de tierra, era terreno; el segundo hombre es del cielo. Pues igual que el terreno son los hombres terrenos; igual que el celestial son los hombres celestiales. Nosotros, que somos imagen del hombre terreno, seremos también imagen del hombre celestial. Palabra de Dios

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,27-38)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos. Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros.»











 










































Regreso al contenido